Shumi enviada especial de Metro a Rock in Rio

Desde el 29 de septiembre al 2 de octubre, acompañá a Shumi desde Rock in Rio, el festival de música más importante de Latinoamérica.

Pisamos suelo brasilero a las dos de la tarde. El taxi desde el aeropuerto al hotel nos costó bastante más barato de lo que creíamos: 76 R$, la tarifa más económica.

Estamos en la Avenida Río Branco, que es como caminar por la nueve de julio. Zona de oficinas: las calles están muy transitadas durante todo el día. Se mezclan en la vorágine los elegantes y los playeros. Asomarse a la ventana del hotel es como mirar hacia Diagonal Norte en un décimo piso.

Estamos muy cerca de la Iglesia Nuestra señora de la Candelaria, y de muchas otras, es una zona que en las avenidas se ven edificios enormes pero ya un poco pasados, y en las calles que cortan, construcciones muy viejas y algunas coloniales.

Lancherías: quisimos almorzar en algún restaurante pero casi no existen. Es todo lanchería, se come de parado y todo es frito y en serie. Todo con queso. Hay gente que almuerza un combo de 12 panes de queso y 1 gaseosa.

Al regresar al hotel, a eso de las seis de la tarde, la gente que salía de sus trabajos frenaba sí o sí en un puestito en la calle y antes de subirse al ómnibus, compraba o churros, o papas fritas, o bolinhos de bacalao. Son impresionantes y olorosas las ollas de aceite hirviendo en las distintas esquinas.

Consejo: siempre hay que cruzar por las sendas peatonales, Río es un caos de tránsito, como allá, pero a diferencia de nuestro microcentro, los autos van muy muy rápido, y las motos no te esquivan. Si te toca, te toca.

En plena caminata, decidí enfilar para una especie de feria (yo de lejos no veo) y terminé en la estación Uruguaiana del Metro, que es el equivalente a nuestra estación de Constitución. Quise sacarle foto a los colores, al caos, a la gente, pero ahí están todos medio de trampa y no me gustó mucho. Vi un grupo grande de cariocas vendiendo relojes, me acerqué, y cancherendo dije: “oi, amigo, podemos fazer uma foto tudos juntos?” y ahí me metí en el despelote. Estaban borrachines, y después de hacer las fotos muy graciosas, me pedían plata. Me fui delicadamente. Fallido intento de hacer amigos locales.

Shumi

2 comentarios

  1. A juzgar por el “fallido intento de hacer amigos” de la SRTA GAUTO me surge una duda. La intrépida locutora viaja con calzones de latón?

  2. Shumi esta buenisima!!!

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